Tipos de Imperfecciones

¿Se ha preguntado alguna vez en qué se diferencian los puntos blancos y los puntos negros? ¿O cómo responden los distintos tipos de manchas a los diferentes tratamientos? Lo hemos cubierto todo con nuestra guía completa para entender las imperfecciones.

Entender el sistema de clasificación del acné

Los dermatólogos suelen calificar el acné mediante la escala de clasificación de Pillsbury. Se trata de un sistema numérico, que va del 1 al 4, que permite determinar la gravedad de las manchas.

Grado 1

Es la forma más leve de acné. Consiste principalmente en comedones y pústulas en la nariz, la frente, las mejillas y la barbilla. Los productos a base de ácido salicílico suelen eliminar estos problemas.

Grado 2

Se considera acné moderado. Habrá un número mucho mayor de comedones acompañados de pápulas y pústulas. Ocasionalmente, también se desarrollarán lesiones inflamadas más profundas. Se requiere una exfoliación exhaustiva para mantener este nivel de acné bajo control. Si no se trata, existe una alta probabilidad de que progrese al grado 3.

Grado 3

Se considera una forma grave. La principal diferencia es la cantidad de inflamación presente. Las lesiones dolorosas, rojas e hinchadas tienden a ser las protagonistas. Las pápulas y pústulas se desarrollan en mayor número y los nódulos suelen estar presentes. Este tipo de acné se trata mejor mediante una combinación de terapias tópicas y orales prescritas por un dermatólogo.

Grado 4

Es la forma más grave de acné. Suele denominarse acné noduloquístico o quístico. La piel mostrará todo un espectro de manchas, como comedones, pápulas, pústulas y nódulos, con el añadido de quistes profundos. El acné de esta gravedad suele extenderse más allá de la cara y puede afectar a toda la espalda, el pecho, los hombros y la parte superior de los brazos. El acné de grado 4 debe ser tratado siempre por un dermatólogo, ya que es notoriamente difícil de controlar y casi siempre requiere potentes medicamentos recetados para mantenerlo a raya.